Medicamentos y productos que pueden dañar sus riñones: antiinflamatorios, automedicación y herbolaria
Ibuprofeno, diclofenaco, tés y suplementos: qué medicamentos y productos pueden afectar los riñones, quién debe tener más cuidado y cómo protegerse.
Por Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, nefrólogo certificado

Los riñones cumplen funciones esenciales: eliminan productos de desecho, regulan líquidos y electrolitos y participan en el control de la presión arterial. Sin embargo, algunos medicamentos y productos que utilizamos con frecuencia pueden afectar su funcionamiento.
Esto no significa que todos estos medicamentos sean "malos" o que nunca deban utilizarse. El problema aparece principalmente cuando se toman sin supervisión, durante periodos prolongados o en personas que ya tienen factores de riesgo para enfermedad renal.
¿Qué antiinflamatorios pueden afectar al riñón?
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) se utilizan ampliamente para tratar dolor, inflamación, dolor muscular, dolor de espalda, dolor dental y molestias articulares.
Entre los más conocidos se encuentran:
- Ibuprofeno
- Naproxeno
- Diclofenaco
- Ketorolaco
- Indometacina
- Meloxicam
- Celecoxib
- Etoricoxib
Aunque algunos pueden conseguirse fácilmente, su uso no está libre de riesgos.
Los AINEs disminuyen la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas, que ayudan a mantener un flujo adecuado de sangre hacia los riñones. En determinadas circunstancias, esto puede disminuir la función renal y provocar una lesión renal aguda.
El riesgo es mayor en personas con enfermedad renal previa, adultos mayores, deshidratación, insuficiencia cardiaca, enfermedad del hígado o en quienes utilizan determinados medicamentos para la presión arterial y diuréticos.
Por eso, si usted tiene enfermedad renal o factores de riesgo, no es recomendable automedicarse con antiinflamatorios.
Si lo venden sin receta, ¿significa que es seguro?
No necesariamente.
Uno de los principales problemas es que algunos analgésicos y antiinflamatorios se consumen repetidamente sin que el paciente los considere medicamentos importantes.
Tomar un antiinflamatorio ocasionalmente no tiene el mismo riesgo que utilizarlo todos los días durante semanas o meses. El riesgo también depende de la dosis, el estado de hidratación, la función renal y otros medicamentos que esté tomando.
Por eso es importante informar a su médico sobre todos los medicamentos, incluso aquellos que compra sin receta.
¿La herbolaria y los productos "naturales" son seguros para el riñón?
Otro error frecuente es pensar: "Como es natural, no me puede hacer daño."
Natural no significa necesariamente seguro.
Los tés, hierbas, suplementos y remedios naturistas pueden contener sustancias con efectos sobre el riñón. Además, algunos productos pueden interactuar con medicamentos, modificar la presión arterial o los electrolitos, actuar como diuréticos o contener ingredientes cuya cantidad y pureza no siempre son conocidas.
Esto adquiere especial importancia en personas que ya presentan enfermedad renal.
Si utiliza algún té, suplemento, producto herbolario o remedio tradicional, coméntelo durante su consulta médica.

¿Quiénes deben tener mayor precaución?
Debe ser especialmente cuidadoso con la automedicación si tiene:
- Enfermedad renal.
- Diabetes (vea qué revisar de sus riñones si vive con diabetes).
- Hipertensión arterial.
- Insuficiencia cardiaca.
- Edad avanzada.
- Antecedente de lesión renal.
- Un solo riñón.
- Deshidratación por vómito, diarrea o fiebre.
- Tratamiento con diuréticos o determinados medicamentos para la presión arterial.
En estas situaciones, un medicamento aparentemente cotidiano puede representar un riesgo mayor.
¿Cómo puedo cuidar mis riñones?
Una de las medidas más sencillas es evitar la automedicación.
Antes de utilizar de manera frecuente un analgésico, antiinflamatorio, suplemento o producto herbolario, consulte si es apropiado para usted.
Si ya tiene enfermedad renal crónica, pregunte específicamente cuáles medicamentos debe evitar y si alguno de sus tratamientos necesita ajuste de dosis de acuerdo con su función renal.
Y recuerde: no suspenda por su cuenta medicamentos que hayan sido indicados por su médico.
¿Cuándo conviene revisar la función renal?
Si tiene diabetes, hipertensión, antecedentes de enfermedad renal o utiliza medicamentos que pueden afectar al riñón, una valoración puede ayudar a conocer cómo se encuentra su función renal.
Estudios sencillos como la creatinina en sangre, la tasa de filtrado glomerular y la medición de albúmina o proteína en la orina pueden proporcionar información importante.
Cuide sus riñones antes de que aparezcan complicaciones
Si tiene alteraciones en la creatinina, proteína en la orina, enfermedad renal, diabetes o hipertensión, una valoración por Nefrología puede ayudar a identificar su riesgo y establecer las medidas adecuadas para proteger su función renal. Puede escribirme por WhatsApp para agendar en el consultorio, en Los Mochis.
Preguntas frecuentes
Puede hacerlo. Como otros antiinflamatorios, disminuye las prostaglandinas que mantienen el flujo de sangre al riñón. Tomarlo de forma ocasional no tiene el mismo riesgo que tomarlo todos los días durante semanas o meses, y el riesgo es mayor con deshidratación, edad avanzada, enfermedad renal o insuficiencia cardiaca.
Si tiene diabetes, hipertensión o enfermedad renal, no es recomendable automedicarse con antiinflamatorios. Consulte antes con su médico, sobre todo si también toma diuréticos o medicamentos para la presión arterial.
Sí, pueden. Natural no significa seguro: algunos tés, hierbas y suplementos tienen efectos sobre el riñón, interactúan con medicamentos o contienen ingredientes en cantidades desconocidas. Si usa alguno, coméntelo en su consulta.
No suspenda por su cuenta ningún medicamento indicado por su médico. Lo correcto es preguntar cuáles debe evitar y si alguno necesita ajuste de dosis de acuerdo con su función renal.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica. Si algo de lo aquí descrito coincide con su caso, agende una valoración.
Agendar consultaEscrito y revisado por Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, médico especialista en Nefrología. Cédula de Especialidad 15572339, Universidad Autónoma de Sinaloa. Nefrólogo certificado por el Consejo Mexicano de Nefrología #2396.
