¿Qué puedo comer si tengo enfermedad renal?
Sal, proteínas, potasio, fósforo y agua: qué cambia en la alimentación con enfermedad renal y por qué no existe una sola dieta renal para todos.
Por Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, nefrólogo certificado

Una de las preguntas más frecuentes durante la consulta de Nefrología es: "Doctor, ¿qué puedo comer para cuidar mis riñones?"
La respuesta más importante es que no existe una sola dieta renal que funcione para todas las personas.
La alimentación depende de la función de los riñones, la cantidad de proteína en la orina, los niveles de potasio y fósforo, la presión arterial, la presencia de diabetes y de si la persona recibe o no diálisis.
Sin embargo, existen algunas recomendaciones generales que pueden ayudar a cuidar la salud renal.
El primer paso: consumir menos sal
Una de las medidas más importantes es disminuir el consumo de sodio.
Consumir demasiada sal puede favorecer la presión arterial elevada y la retención de líquidos, dos situaciones especialmente importantes en personas con enfermedad renal.
Una recomendación práctica es evitar agregar sal de más a los alimentos y disminuir el consumo de productos ultraprocesados.
Algunos alimentos que pueden contener grandes cantidades de sodio son embutidos, carnes procesadas, sopas instantáneas, comida rápida, botanas, alimentos enlatados, sazonadores comerciales y algunas salsas.
Una buena estrategia es utilizar limón, ajo, cebolla, pimienta, hierbas y especias para dar sabor a los alimentos.

¿Tengo que dejar de comer carne y proteínas?
No necesariamente.
Las proteínas son necesarias para mantener músculos y diferentes funciones del organismo.
Sin embargo, comer cantidades excesivas de proteína tampoco es recomendable para todas las personas con enfermedad renal.
La cantidad adecuada depende de cada paciente y cambia considerablemente si la persona se encuentra en etapas iniciales de enfermedad renal crónica o si recibe hemodiálisis o diálisis peritoneal.
Por esta razón, no es recomendable eliminar las proteínas por cuenta propia ni iniciar dietas muy altas en proteína sin conocer primero el estado de la función renal.
¿Tengo que dejar el plátano, tomate, aguacate y otros alimentos con potasio?
No todas las personas con enfermedad renal necesitan restringir el potasio.
Esta es una de las confusiones más frecuentes.
El potasio es un mineral necesario para nuestro organismo. El problema aparece cuando los riñones no pueden eliminarlo adecuadamente y sus niveles en sangre aumentan.
Por eso, alimentos como plátano, aguacate, tomate, papa, frijoles y algunas frutas no deben prohibirse automáticamente a todos los pacientes renales.
La necesidad de disminuir el potasio debe determinarse de acuerdo con los estudios de laboratorio y las características de cada paciente.
¿Y el fósforo?
Algo similar ocurre con el fósforo.
Cuando la enfermedad renal está avanzada, puede existir dificultad para mantener un equilibrio adecuado de este mineral.
Sin embargo, una de las primeras medidas útiles es disminuir alimentos ultraprocesados que contienen aditivos con fósforo, presentes en diversos productos industrializados.
No todos los pacientes necesitan eliminar alimentos naturales que contienen fósforo.
La recomendación debe individualizarse de acuerdo con la etapa de enfermedad renal y los resultados de laboratorio.
¿Cuánta agua debo tomar?
Otra pregunta muy frecuente es: "¿Tengo que tomar mucha agua para limpiar mis riñones?"
No existe una cantidad universal de agua que "limpie" los riñones.
Las necesidades de líquidos dependen del clima, actividad física, alimentación, función renal, producción de orina y presencia de enfermedades cardiacas o hepáticas, entre otros factores.
Algunas personas necesitan mantener una hidratación adecuada, mientras que otras con enfermedad renal avanzada, edema, insuficiencia cardiaca o diálisis pueden requerir limitar los líquidos.
Por eso, tomar más agua no siempre significa cuidar mejor los riñones.
Entonces, ¿qué alimentos debo elegir?
De manera general, es preferible basar la alimentación en alimentos frescos y poco procesados, adaptando las cantidades a las necesidades de cada persona.
Una alimentación saludable puede incluir verduras, frutas, cereales integrales, leguminosas, grasas saludables y fuentes adecuadas de proteína.
Lo importante es individualizarla cuando existen alteraciones del potasio, fósforo, glucosa, presión arterial o función renal.
Cuidado con los productos "saludables"
Que un producto diga "natural", "detox", "sin azúcar" o "alto en proteína" no significa automáticamente que sea adecuado para una persona con enfermedad renal.
También es importante tener precaución con suplementos, proteínas en polvo, productos herbolarios y sustitutos de sal.
Algunos sustitutos de sal, por ejemplo, contienen cloruro de potasio, lo cual puede ser problemático en personas con tendencia a presentar potasio elevado.
¿Cuál es la mejor dieta para cuidar los riñones?
La mejor alimentación es aquella que se adapta a su función renal, sus análisis, sus enfermedades y sus necesidades nutricionales.
- No todos los pacientes necesitan restringir potasio.
- No todos necesitan restringir fósforo.
- No todos necesitan limitar líquidos.
- Y las necesidades de proteína tampoco son iguales para todos.
Una dieta excesivamente restrictiva sin una indicación adecuada puede ocasionar una alimentación deficiente e incluso favorecer pérdida de masa muscular o desnutrición.
La alimentación también forma parte del tratamiento renal
Si tiene enfermedad renal, diabetes, hipertensión, proteína en la orina o alteraciones en sus estudios, una valoración permite conocer qué cambios en la alimentación realmente necesita y cuáles restricciones no son necesarias.
Estas son recomendaciones generales: la alimentación debe individualizarse y no sustituye una valoración médica o nutricional. Si vive en Los Mochis o la región, puede escribirme por WhatsApp para agendar.
Preguntas frecuentes
No necesariamente. Las proteínas son necesarias para mantener los músculos, pero comer en exceso tampoco es recomendable. La cantidad adecuada depende de la etapa de la enfermedad y cambia mucho si recibe hemodiálisis o diálisis peritoneal, así que no las elimine por su cuenta.
No todas las personas con enfermedad renal necesitan restringir el potasio. Estos alimentos no deben prohibirse de forma automática: la necesidad de reducir el potasio se determina con sus estudios de laboratorio y sus características.
No existe una cantidad de agua que limpie los riñones. Algunas personas necesitan mantenerse bien hidratadas y otras, con enfermedad renal avanzada, edema, insuficiencia cardiaca o diálisis, pueden necesitar limitar los líquidos.
Con precaución. Algunos sustitutos de sal contienen cloruro de potasio, que puede ser un problema en personas con tendencia a tener el potasio elevado. Para dar sabor es mejor usar limón, ajo, cebolla, pimienta, hierbas y especias.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica. Si algo de lo aquí descrito coincide con su caso, agende una valoración.
Agendar consultaEscrito y revisado por Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, médico especialista en Nefrología. Cédula de Especialidad 15572339, Universidad Autónoma de Sinaloa. Nefrólogo certificado por el Consejo Mexicano de Nefrología #2396.
