¿Cómo afecta la obesidad a los riñones?
La obesidad sobrecarga los filtros del riñón y aumenta el riesgo de diabetes e hipertensión. Qué estudios revisar y cuándo valorar su función renal.
Por Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, nefrólogo certificado

Cuando hablamos de obesidad, generalmente pensamos en diabetes, presión alta o enfermedades del corazón. Sin embargo, existe otro órgano que también puede verse afectado: el riñón.
La obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad renal y, cuando ya existe daño en los riñones, puede contribuir a que este progrese.
¿Por qué la obesidad puede dañar los riñones?
Los riñones funcionan como filtros que limpian la sangre constantemente.
Cuando existe obesidad, los riñones pueden verse obligados a trabajar más para cubrir las necesidades del organismo. Esto puede producir un fenómeno conocido como hiperfiltración, en el cual aumenta la presión y el trabajo dentro de los pequeños filtros del riñón llamados glomérulos.
Al principio, la persona puede sentirse completamente bien y sus estudios incluso pueden parecer normales.
Sin embargo, mantener esta sobrecarga durante años puede favorecer la aparición de daño renal.
La obesidad también afecta al riñón de manera indirecta
La obesidad aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades que se encuentran entre las principales causas de daño renal:
- Diabetes tipo 2.
- Hipertensión arterial.
- Alteraciones del colesterol y triglicéridos.
- Enfermedad cardiovascular.
- Apnea obstructiva del sueño.
Por esta razón, el riesgo renal relacionado con la obesidad no depende de un solo mecanismo.
¿Puede aparecer proteína en la orina?
Sí.
Una de las primeras manifestaciones de daño renal puede ser la presencia de albúmina o proteínas en la orina.
Esto es importante porque la persona puede no presentar ningún síntoma.
Por eso, esperar a sentir dolor o molestias no es una buena forma de saber si los riñones están saludables. Aquí explico otras señales de que los riñones podrían no estar bien.
¿La obesidad puede causar enfermedad renal aunque no tenga diabetes?
Sí.
Aunque la diabetes y la hipertensión aumentan considerablemente el riesgo, existen personas con obesidad que pueden desarrollar alteraciones renales aun sin tener diabetes.
El exceso de peso puede producir cambios en la estructura y funcionamiento de los riñones y, en algunos pacientes, favorecer una enfermedad conocida como glomerulopatía relacionada con la obesidad.
¿Bajar de peso puede ayudar a proteger los riñones?
En personas con sobrepeso u obesidad, alcanzar una reducción de peso saludable puede formar parte de una estrategia para disminuir el riesgo cardiovascular y metabólico y reducir la sobrecarga sobre los riñones.
No se trata únicamente de "pesar menos".
El objetivo es mejorar de manera integral factores como presión arterial, glucosa, alimentación, actividad física, composición corporal y riesgo cardiovascular y renal.

Actualmente existen diferentes estrategias para el tratamiento de la obesidad, que pueden incluir cambios en el estilo de vida y, en pacientes seleccionados, medicamentos o cirugía metabólica.
El tratamiento debe individualizarse de acuerdo con las características de cada persona.
¿Cómo puedo saber si la obesidad está afectando mis riñones?
Existen estudios relativamente sencillos que pueden ayudar a evaluar la salud renal.
Entre los principales se encuentran:
- Creatinina en sangre.
- Tasa de filtrado glomerular estimada.
- Examen general de orina.
- Relación albúmina/creatinina en orina.
- Medición y control de la presión arterial.
Dependiendo de cada paciente, pueden ser necesarios estudios adicionales.
¿Cuándo debería revisar mis riñones?
Es especialmente importante valorar la salud renal cuando, además del sobrepeso u obesidad, existen otros factores como diabetes, hipertensión, antecedentes familiares de enfermedad renal, enfermedad cardiovascular o alteraciones previas en estudios de sangre u orina.
La enfermedad renal crónica puede avanzar durante mucho tiempo sin producir síntomas, por lo que detectar alteraciones tempranas permite actuar antes de que exista un daño más avanzado.
Obesidad y salud renal: no espere a tener síntomas
El cuidado del peso no es solamente una cuestión estética. También forma parte del cuidado de la salud metabólica, cardiovascular y renal.
Si tiene obesidad, diabetes, hipertensión, proteína en la orina o alguna alteración de la función renal, una valoración integral puede ayudar a identificar su riesgo y establecer estrategias para proteger sus riñones. Puede escribirme por WhatsApp para agendar en el consultorio, en Los Mochis.
Preguntas frecuentes
Sí. Aunque la diabetes y la hipertensión aumentan mucho el riesgo, algunas personas con obesidad desarrollan alteraciones renales sin tener diabetes, incluida una enfermedad conocida como glomerulopatía relacionada con la obesidad.
Es el aumento de la presión y del trabajo dentro de los glomérulos, los pequeños filtros del riñón. En la obesidad los riñones trabajan más para cubrir las necesidades del organismo y mantener esa sobrecarga durante años puede favorecer el daño renal.
En personas con sobrepeso u obesidad, una reducción de peso saludable puede formar parte de una estrategia para reducir la sobrecarga de los riñones y el riesgo cardiovascular y metabólico. El objetivo es mejorar de forma integral presión, glucosa, alimentación y actividad física, con un tratamiento individualizado.
Los principales son creatinina en sangre, tasa de filtrado glomerular estimada, examen general de orina, relación albúmina/creatinina en orina y el control de la presión arterial. Según cada paciente pueden necesitarse estudios adicionales.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica. Si algo de lo aquí descrito coincide con su caso, agende una valoración.
Agendar consultaEscrito y revisado por Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, médico especialista en Nefrología. Cédula de Especialidad 15572339, Universidad Autónoma de Sinaloa. Nefrólogo certificado por el Consejo Mexicano de Nefrología #2396.
