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Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, Nefrólogo
Prevención4 min de lectura

7 señales de que sus riñones podrían no estar bien

El daño renal avanza sin síntomas durante años. Estas son las señales tempranas que sí se pueden notar y cuándo conviene una evaluación con nefrología.

Los riñones tienen una reserva funcional notable. Una persona puede haber perdido cerca de la mitad de su función renal y no sentir absolutamente nada. Esa es la razón por la que la enfermedad renal crónica se descubre, la mayoría de las veces, en un estudio de laboratorio pedido por otro motivo.

Aun así, existen señales que el cuerpo sí manifiesta. Ninguna de ellas es diagnóstica por sí sola, pero todas ameritan al menos un examen general de orina y una creatinina en sangre.

1. Orina con espuma persistente

La espuma que se forma al orinar y se disipa en unos segundos es normal. La que permanece, la que sigue ahí cuando usted regresa al baño un rato después, sugiere presencia de proteína.

La proteinuria es uno de los marcadores más tempranos de daño en los filtros del riñón, y aparece mucho antes de que la creatinina se altere.

2. Hinchazón, sobre todo de párpados al despertar

El edema renal tiene un patrón característico que lo distingue del de origen cardíaco o venoso: suele notarse primero en la cara, especialmente alrededor de los ojos, y es más evidente al despertar.

Con el paso del día migra hacia las piernas por efecto de la gravedad. Si además nota que el zapato le aprieta más en la tarde o que la marca del calcetín queda hundida, vale la pena revisarlo.

3. Presión arterial que se vuelve difícil de controlar

Este punto funciona en los dos sentidos y es de los más importantes.

La presión alta sostenida daña los vasos del riñón. Pero un riñón dañado también eleva la presión, porque participa directamente en su regulación. Cuando alguien que tenía la presión controlada empieza a necesitar más medicamentos, o cuando tres fármacos ya no alcanzan, el riñón es de los primeros lugares donde hay que buscar.

4. Cambios en la frecuencia o el aspecto de la orina

Levantarse a orinar varias veces durante la noche, cuando antes no pasaba, puede reflejar una pérdida en la capacidad del riñón para concentrar la orina.

También merece atención la orina de color oscuro, café o como refresco de cola, que puede indicar presencia de sangre. La sangre visible en la orina siempre amerita evaluación, sin excepción.

5. Cansancio que no se explica por otra cosa

El riñón produce eritropoyetina, la hormona que le indica a la médula ósea que fabrique glóbulos rojos. Cuando la función renal disminuye, esa producción cae y aparece anemia.

El cansancio resultante es difuso y fácil de atribuir al trabajo, a la edad o al calor. Si persiste y viene acompañado de palidez o falta de aire con esfuerzos que antes tolerabas, conviene descartar causa renal.

6. Dolor persistente en la zona lumbar o en un costado

Conviene aclarar algo: la mayoría de los dolores de espalda baja no son renales. Son musculares.

El dolor de origen renal tiene características distintas. Suele ubicarse más arriba, a los lados de la columna por debajo de las costillas, no cambia con la postura y a veces se irradia hacia la ingle. El dolor cólico intenso que va y viene en oleadas sugiere un cálculo en movimiento.

7. Un resultado de laboratorio alterado

Esta es, en realidad, la señal más frecuente y la más útil, aunque no sea algo que usted "sienta".

Una creatinina elevada, una tasa de filtrado glomerular disminuida o albúmina detectada en el examen general de orina son hallazgos que ameritan valoración, incluso si usted se siente perfectamente bien. De hecho, sentirse bien es lo esperable en etapas tempranas.

Quién debe revisarse aunque no tenga síntomas

Hay grupos en los que la vigilancia periódica está indicada aun sin ninguna señal:

  • Personas con diabetes, desde el momento del diagnóstico
  • Personas con hipertensión arterial
  • Mayores de 60 años
  • Quienes tienen familiares directos con enfermedad renal
  • Personas que han formado cálculos renales
  • Quienes usan antiinflamatorios de forma frecuente o prolongada

En estos casos, una creatinina y un examen general de orina al año son suficientes para detectar a tiempo la mayoría de los problemas.

Qué hacer si se identificó con alguna de estas señales

No se alarme ni se autodiagnostique. Varias de estas señales tienen causas que no son renales, y el objetivo de este texto no es que usted concluya nada, sino que sepa cuándo vale la pena revisar.

El primer paso es sencillo y accesible: un examen general de orina y una creatinina en sangre. Con esos dos estudios se puede orientar bastante el panorama.

Si ya cuenta con estudios alterados o si alguna de estas señales le resulta familiar, puede escribirme por WhatsApp para coordinar una valoración en el consultorio.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica. Si algo de lo aquí descrito coincide con su caso, agende una valoración.

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Escrito y revisado por Dr. Gerardo Alberto Paredes Meza, médico especialista en Nefrología. Cédula de Especialidad 15572339, Universidad Autónoma de Sinaloa. Nefrólogo certificado por el Consejo Mexicano de Nefrología #2396.

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